miércoles, 19 de agosto de 2009

Los CASTAÑOS en CANARIAS

...es muy probable que los primeros castaños que se plantaron en Canarias fueran introducidos en La Gomera y El Hierro por los señores feudales.

Se sabe que a mediados del siglo XVI el primer Conde de La Gomera, D. Diego de Ayala, ya poseía castañeros viejos en la llamada “Corte del Conde”, una finca rica en aguas y nacientes, situada en Benchijigua, en la parte alta del barranco de Santiago, donde crecían junto a palmeras canarias y viñas.

También en Gran Canaria y La Palma se introdujeron poco después de su conquista, y todavía se encuentran buenos castañares en varias localidades de ambas islas.
En Teror, isla de Gran Canaria, existe un lugar conocido como “Castañero Gordo”.
La introducción del castaño en Tenerife debió ser algo posterior, ya que fue la última isla en ser conquistada (1496), a partir de ese momento, los bosques tinerfeños sufrieron talas muy intensas.
En 1503, buena parte de las selvas que se extendían por el norte de la isla ya había desaparecido. Las tierras más productivas se dedicaron a cultivos ordinarios, mientras que las más agrestes fueron plantadas con castaños y otros frutales.
El Adelantado, consciente de que la falta de masas arbóreas provocaría el desecamiento de los nacientes, ordenó a los vecinos que recibieron repartimientos de tierras (datas) en las medianías del norte, que plantaran castaños.
Gracias a esta política forestal, la desaparición del monteverde fue paliada -en parte- por una franja de castaños de unos dos kilómetros de ancho, que se extendía desde Tacoronte hasta Los Realejos.
El bosque de castaños pronto adquirió importancia dentro del paisaje vegetal isleño, y fue reconocido como una región propia por muchos naturalistas y viajeros, como Humboldt (1799), von Buch (1825), Wangümert (1862), Du Cane (1911).

El geólogo alemán Leopold von Buch, que visitó Tenerife en 1815, escribió que los mejores castañares se encontraban en la zona de Aguamansa. En el sotobosque crecían numerosas especies euroasiáticas que, probablemente, habían sido introducidas de forma involuntaria con los primeros castañeros, entre las cuales se encontraban la fresa salvaje (Fragaria vesca), la pequeña nomeolvides de flores azules (Myosotis latifolia), la hierba de los canónigos (Valerianella locusta) o una turmera (Tuberaria guttata).

Por esa época, ya eran famosos algunos castaños de gran envergadura, de los que se decía que habían sido plantados en tiempos de la Conquista.
El del marqués de La Candia, situado en la misma villa de La Orotava, tenía el tronco hueco y medía a ras del suelo “18 varas y dos tercios de circunferencia” (casi 16 m.). Con el paso del tiempo el viejo tronco se partió, y de su interior surgió un nuevo castaño, pero no duró tanto como su progenitor.
En la finca La Hondura, perteneciente al marqués de La Florida, también había otro gran castaño, hoy desaparecido, conocido como “El Confesionario”, por tener un gran hueco que le daba ese aspecto.
Pero entre todos ellos, destaca el “Castaño de las Siete Pernadas”, un enorme ejemplar situado en los llanos de Aguamansa, cerca de Los Órganos.

Según algunos autores, en esos llanos hubo un “bailadero” o “baladero”, un lugar a donde acudían los guanches en épocas de sequía a bailar y a hacer balar a sus cabras para pedir al cielo
que lloviera.

Un saludo,
G.M. MONSECCA
FMCL

FUENTE : RINCONES DEL ATLANTICO Numero 1 - 2003/2004

2 comentarios:

Toni dijo...

Hola, precisamente en la última salida en bici por Valleseco vi muchos castañeros y me encantó verlos tan verdes en Agosto. La fuente que nombres de rincones del Atlántico no será la de unos capítulos de senderos de la Macaronesia que pusieron en La 2 de TVE no?? Si es así y los tienes te rogaría que me los pasaras, le escribí a varios departamentos de TVE y TVE-C y no pude conseguirlos de ninguna forma. Buen post. Saludos.

Toni dijo...

Creo que no, busqué en google y me he encontrado con la página que citas. Le he echado un vistazo y me ha gustado mucho. Una más a seguir. Saludos nuevamente.